Espinas y Mariposas

Este es un blog de poesías, cuentos, fantasías... Quimeras y utopías...

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Nombre: ♥ஐMaría Cieloஐ♥
Ubicación: Ciudad de Mendoza, Mendoza, Argentina

Para desvestirme, elijo la rúbrica... Como ropa, el papel; y para pelear contra el mundo, una pluma...

lunes, 21 de septiembre de 2015

μελαγχολία

······· Te escribo a vos; sí, a vos, que has entrado a leer esto en un momento cualquiera y sin motivos aparentes... Que quieras reconocerte, al menos. Te escribo porque sé que todavía me leés; que, a veces, todavía me pensás. Te escribo porque mi niño duerme y en instantes efímeros como este, mi vida actual parece lejana y aletargada, como un dragón que resopla en sueños pero que no alcanza a despertar. 
······· Te escribo para contarte que aún te pienso. Muchas veces. Más de lo que me gustaría, de hecho. Muchas veces me he sorprendido recordándote cuando no debiera... Pero, ¿por qué el "no deber"? Porque el tiempo ha pasado: porque lo nuestro no funcionó, porque ya no somos nada, porque ya nunca hablamos - ni siquiera hemos (o has) dejado abiertas las puertas de la comunicación -. Porque somos otros. Más grandes. Y nunca fuimos eternos, ni aún antes de rendirnos. Pero aún así, lo hago. 
······· A veces te veo cruzar como un fantasma frente a mí, a través de mí; y me pierdo en humos de pasado, cuando éramos nosotros, en vez de vos y yo. Y me siento estúpida... Porque la sociedad, la vida, el devenir me han llevado a no poder pensar así, a no poder pensar en eso, a no poder pensar en vos. Ya estoy en otra parte; ya estoy con otro en un lazo ineludible, ya soy madre y crío una exacta porción de mí para la posteridad: una posteridad en la que deberé enseñarle a centrarse y no divagar... Como yo lo estoy haciendo ahora.
  ·······  Pero si algo puedo decirte en este mensaje tan claro y directo por el que transcurren tus ojos (apuesto mi vida a que lo están haciendo), es que si te pienso... No te pienso como persona. No te pienso como el hombre que sos ahora; ni siquiera como el pedazo de hombre que perdí. No. Ya no sos un hombre en mi mente. Sos un arlequín esquivo, vestido de añoranza, que transcurre por los rincones de mis recuerdos. Sos la melancolía, la saudade de un tiempo perdido. Sos la encarnación de un tiempo perfecto, de noches tibias y reconfortantes: la avidez del peligro de los años jóvenes, la aventura de un porvenir incierto pero prometedor, la ventaja de un tiempo jamás vencido. Te pienso... Como el monstruo voraz que una vez me tragó y me escupió en una época dorada que jamás va a volver, donde todo era nuevo; donde, cuando algo dolía, lo hacía de un modo exquisito y no agobiante; donde la pasión era cierta. Allá lejos.
·······  Más de diez años, ya. 

sábado, 27 de octubre de 2012

Sobre los gatos y los libros

°°°°° Durante varios años de mi vida tuve la idea romántica de tener una habitación en mi "futura e hipotética" casa repleta de bibliotecas y libros: una linda ventana con luz natural que diera a un patio verde y florido, un comodísimo sillón central y un gato, sentado cómodo y mirando fijamente desde alguno de los estantes. (Cualquier similitud con "La continuidad de los parques" siempre fue pura coincidencia). Concebí esta idea sin haber tenido siquiera un gato en mi vida: siempre he criado y preferido los cánidos, pero el romanticismo y la imaginación son inexorables.
°°°° Pasado el tiempo y en la lucha por ese sueño, me llené de bibliotecas dispares y de libros más dispares aún; nunca dejé de observar sillones en las mueblerías y tapicerías, aunque nunca lograra convencerme; y ahora, con mi casona antigua, enorme y verde lista para devorarme y albergarme entre sus sombras, adopté, finalmente, una gata mestiza de ojos claros e inteligentes.
°°°°° Sin embargo, he llegado a la cuenta de que la vida no viene con manual de instrucciones ni con normas preestablecidas. Mis libros se encuentran lejos de poder tapizar más de dos paredes y aún más distantes de ofrecer aquella imagen desordenadamente perfecta y colorida de mi imaginación: más bien, parece una biblioteca de alguien con muy poco gusto y cabeza para sintonizar los muebles; el diseño de mi sillón y su textura son incombinables o mis expectativas sobre él, demasiado altas; y a mi gata, que siente suma devoción por devorar las hojas de mis libros, literalmente, no le gusta merodear por los estantes...

miércoles, 6 de junio de 2012

Lo eterno del amor

'''''''''' ¡Cómo envidio esas parejas nuevecitas, recién formadas..! Ese amor ululante, imperecedero, voraz que revolotea a su alrededor y las envuelve me causa una admiración que muchas veces raya en una envidia malévola, casi insana. Entiéndanme, no es esta una envidia que me lleve al odio, ni a malos pensamientos, ni a malas acciones; sólo propulsa un natural vaivén de recuerdos enclavados en mi memoria como fútiles verdades.
'''''''''' Envidio ese amor certero, completo, que llena todos los espacios. Ese sentimiento que se yergue capaz de tumbar cualquier obstáculo e incluso al mundo, si se lo propusiera; ese que te hace sentir capaz de todo y esconde las pérdidas, las renuncias y la factibilidad de los errores tras un etéreo velo... Ese que se siente siempre los primeros meses de cualquier relación amorosa; el que sirve de apertura y media entre el trémulo contacto primigenio y el descubrimiento de quién es realmente el otro. 
''''''''''Déjenme advertirles, desde una experiencia excelsa interna (y externa) que ese amor mágico e invencible no es eterno. El tiempo trae las grietas, las flores se marchitan. Las manecillas del reloj producen la brisa que corre la cortina que cubre las realidades circundantes. De a poco y casi sin quererlo, uno va cayendo en los hoyos de las pequeñas decepciones, hasta alcanzar una plena confirmación cognitiva y definitiva del otro (y de uno mismo). Tras ello puede que sí, que el amor sobreviva; pero nunca será como al principio. Pueden quedar las bases, pero el raciocinio siempre impone su presencia y el sentimiento delimita uno de los platillos de la balanza. ¡Dichosos aquellos para quienes este siempre pesa más!
''''''''''Envidio ese amor prístino, novedoso de las parejas recién formadas. ¡Cómo desearía poder adherir a aquella creencia virgiliana que profesa que el amor todo lo puede, todo lo tumba y deja inmovilizado! Pero curso una instancia fatalista y negativa en la que todo se corrompe al final, donde lo iridiscente se vuelve mate, en la que la ilusión, al fin y al cabo, no es más que un hada histérica, traviesa y esquiva... Después de todo, dicen, el amor eterno dura sólo tres meses, por más que un velo inverso y con ansias de supervivencia me obligue a buscar y rebuscar, constantemente y en todos lados, a aquél que pueda hacerme cambiar de opinión...

jueves, 26 de enero de 2012

Hoy me ha visitado la Sra. Realidad

°°°°° Cómo extraño aquellas épocas cuando eras mi todo, cuando te ibas a dormir en mi cabeza y los sueños se presentaban placenteros y acogedores... Cuando no veía las guerras perdidas y el amor me empujaba a la batalla... Cuando el rapto de la pasión impelía cualquier momento y hacía divertido lo inadecuado... Cuando no acechaban los fantasmas de las sombras agrias y no había enfrentamientos contra ningún designio, pues la dulzura hacía todo revocable...
°°°°° Pero hoy han muerto en mí esos deseos de remar en los lagos de las dificultades. Se me han enturbiado las aguas cristalinas donde consultaba aquellos oráculos de futuros promisorios, aquellas imágenes de felicidad sagrada. Ya no es fácil el transcurrir de los deseos; ya no intuyo puertos cercanos ni rocas donde encallar para descansar mis brazos. No puedo seguir sosteniendo esta máscara cansina de beatitud mientras que a mi alrededor estallan las granadas de la desesperanza.
°°°°° Perdón, quizá me ganaron las decrépitas moscas de aquella mala suerte contra la que nunca pudiste luchar; o quizá me ganó la convicción - errónea, o no - de que la mala suerte no existe. O, tal vez, simplemente, buscaba un sueño que acometiera conmigo; justo eso: un sueño... Y hoy me he dado cuenta de que la vida es otra cosa.

sábado, 13 de agosto de 2011

Nieblas

.......Te vi, revestido de niebla: te secundaban anclas y relojes, y tu rostro era un caos de humos al que evitaba mirar. No podía verte con claridad ni lucidez; aunque crei reconocer, muy escondidas y lejanas - danzantes, como las sombras que cruzaban tu mirada - otras barajas que marcar.
....... Quise decirte que era una pena que ya fuera tan tarde en todas las manecillas; pero, a veces, uno no se deja entender con palabras para que lo no aclarado se disfrace de mentira... Por lo que me propuse seguir en este juego en el que ambos movemos fichas con la esperanza de reconocer a qué estamos jugando, qué hemos apostado o qué podríamos llegar a perder. Después de todo, yo también soy sólo niebla en la ventisca.

jueves, 24 de febrero de 2011

Analogías

······ Soñé que era una serpiente que escupía fuego y sangre, que se arremolinaba en los rincones, enredándose entre desesperaciones y apatías; que subía por las junturas de los zócalos y se congelaba, estática, en las cornisas de las crisis, en los puntos álgidos que separan los devenires inexpugnables de los otros; mientras un vaivén de arena me erosianaba las venas y gritos mudos me anudaban las cuerdas de la voz y del alma.
······ Pero ahí estabas vos, con tu espalda de leguas y tu corazón bicéfalo, gritando que siguiera, que no me detuiviera, en pleno vendaval; trayendo más arena, y sol, y playa, y verano, y sueños, y vida juntos, y yo te miraba con mis hambrientos ojos viperinos, dispuesta a devorarte...

martes, 15 de junio de 2010

Pronombres relativos

······· Y aquí estamos, borrachos de amor y nihilismo. Allá lejos quedaron, si no las dudas, al menos las reticencias.
······· Ahora, cuando me he dejado embargar por esa flama violenta y carnicera que acelera el corazón; ahora, cuando he descubierto que ya no valen aquellas reglas autoimpuestas – pues donde manda el impetuoso amor, no caben otras directivas-; ahora, cuando puedo gritarte que te amo, porque has luchado contra todos mis escollos para llevarme a ello; ahora, cuando todo sabe dulce; cuando todas las inventivas se vuelven originales y nuestros misterios son entretenidos mapas del tesoro por descifrar; cuando el sabor de lo añejo no ha vertido su corrosivo óxido sobre las mieses de nuestro lecho… Es a partir de este momento cuando puedo comenzar a erigir las las vigas de sueños en común, cuando puedo confesarte que sos la primera persona que consigue que me importe muy poco el resto del mundo o, más osado aún, que logra hacerme querer luchar contra él a cualquier costo, para hacerte feliz, para mantenerte a mi lado, para amarte en paz – aunque por ahora sólo pueda darte una paz de plástico, todo se reverá-.
······· No puedo ni quiero negarte que a veces hay momentos en los que parezco despertar de este sueño, del sopor de esta dulce droga. Es entonces cuando me asedian los horribles monstruos de esa inercia de expectativas incubados por tantos años, cuando se enfrenta aquello que es, con aquella que debiera haber sido. No es fácil; a veces me hallo a mí misma mirado el vacío y preguntándome qué estoy haciendo, si acaso es esto lo que quería para mí, para mi vida. ¿Y qué puede nadie responder a eso? No hay respuestas válidas cuando todo recae sobre el error de querer hacer verdadera la ficción que inocularon otras mentes, cuando en realidad, lo único que yo deseo es alguien que me proteja de los fantasmas de la boca de la noche, me consuele cuando esté triste, que me abrace cuando haga frío, que me acompañe, que quiera luchar conmigo, que me haga feliz… Pero por su propia convicción, porque me ama y me elige por sobre todas las cosas; eso es todo. Y en vos encuentro todo eso; y a veces siento que no me falta nada, y a veces me asusta lo definitivo; pero me embarco en este viaje y me dejo llevar por las olas de lo incierto – las mejores guías -, porque sé que esos monstruos marinos que oigo rugir no podrán tocarme, pues están sólo en mi cabeza, y desaparecen cuando te veo.
······· El amor no se construye en un día, ni puede ser igual en todas las estaciones de la vida. No puedo amarte con esa locura e insensatez de los años tiernos, cuando nada importaba pues no se veía un futuro cierto, ni querría hacerlo; pero sí escojo amarte con la precaria pero madura sensación de seguridad que me lleva a elegirte, a luchar por querer habitar las mismas paredes que nos aíslen del mundo y nos contengan, dejando un mundo de etapas detrás.
······· Hoy estoy acá, dispuesta. Me siento completa. Te amo, y eso es todo lo que importa.

lunes, 5 de abril de 2010

La validez de un "te amo"

······· Luego de pronunciar esas palabras tan lapidarias pero nunca fatídicas que brotaron sinceramente de mí, intenté repetir el milagro; pero ya el mundo había girado sobre el eje de mi mente, y fue imposible.
······· Tal vez sea ya inadecuado, obsesivo, el pedirte tantas más veces perdón que las que te doy las gracias; pero desde hace un tiempo mi pecho no es más que una bolita nervuda y contraída, temblorosa de más culpas y miedos que las que puede soportar. Y allí donde se apuñaló el corazón, prima la cabeza, siempre.

······· Cómo quisiera poder mostrarte que, en verdad, pienso en vos desde que despierto hasta cuando sueño; que, de alguna manera, te dedico casi todas mis acciones – aunque luche contra ello, pues la vida me indujo a pensar que lo mejor que puede hacerse es realizar las cosas desde y para uno mismo -; que la mayor parte del tiempo busco esconderme tras ese escudo de insensibilidad y petulancia, para protegerme y herirme, porque es en esa soledad fabricada donde cada uno paga las deudas que cree tener; si vieras que mi tendencia al el lecho no es más que temor de aquello que trasciende, a aquello que ata, que se esconde tras el sexo… Quisiera mostrarte cómo vivo la contradicción de sentir cómo, cuando me abrazas, desaparece el mundo, la de sentirte omnipotente y protector; y, a la vez, inventarnos incompatibilidades insalvables, sólo para sostenerme sobre un piso firme de negativa, sólo para no tener que luchar contra ellas, luchar por vos y contra mí.
······· Si en verdad yo misma pudiera entender qué diablos significa ese te amo que aduce un a mi manera, para explicarte como y por qué me duele decirte una frase que siento incompleta, vacía; cuando antes – en otros tiempos – estas eran, para mí, palabras tan floridas, tan fructuosas, tan mágicas. Pero esta vida también supo mostrarme, en su devenir constante, sus fauces gibosas, de colmillos afilados, y me hizo creer que el te amo es un instrumento accesorio, una estructura hueca, apuntalada por cotidianeidades que de nada sirven en los estallidos de las tormentas; una frase que, lamentablemente, hoy siento impronunciable desde aquella validez de antaño, aquella estipulada y esperada.
······· Me encantaría creer que esto será algo pasajero, quisiera no estar tan aterrorizada por este estado que predigo eterno, por este convencimiento de que mi corazón murió tras tantas puñaladas que no supe o no quise curar; y que allí donde él debiera ser rey, gobierna hoy un cerebro escéptico y desconfiado que solicita pruebas de amor que nadie podría darle, pues son imposibles.

jueves, 25 de febrero de 2010

Destrucciones

······· ¿Cuántas tranquilidades se pueden hacer añicos en unos momentos? ¿Cuántas palabras bastan para revolver el avispero de lo enterrado? ¿Cuántas lágrimas hacen aflorar aquello que no está muerto?
······· A veces quisiera poder autoextirparme de muchas vidas, de muchas gentes. Quisiera no ser más que una mancha borrosa que poco haya infludio, que poca huella haya dejado en el linoleo de ciertos mundos. Pero uno es lo que hace, uno es esas marcas que deja, esos caminos que traza. Y yo no tengo una máquina reversora de acciones que me permita deshacer todo lo que hice mal; todo lo que nunca debiera haber hecho. Sólo tengo mi boca para pedirte perdón, para decirte que lo siento, para gritarte que ya lo sé, que no vale de nada, que lo hecho está hecho y no se puede echar al olvido. Pero también la tengo para decirte que esta espalda no cargará todas las culpas; que mi piel se ha renovado (no ya como la de las serpientes) y que en la tuya está el descubrirlo, si las cobardías no te empañan; pues ahí es donde se miden los corajes.
······· ¿De qué sirve decir "nada de esto debería haber pasado"? Si muchas veces en las tormentas vitales es donde se descubren las metas, donde se encuentran las pasiones, donde se esconden las ganas de seguir adelante o de abandonar todo. Basta con saber que en el remanso, tras el remolino, siguen los cariños, las querencias. Quizás, también el amor. Pero eso sólo es medible en uno mismo; las palabras que el otro calla se las llevan sus propios vientos.
········ Hoy he acuchillado un pecho. Aún sangra. (¿Has visto llorar a una piedra alguna vez? Pues con esta maldad innata, adherida a mí, creo que yo lograría que lo hiciera.) Aquí, hasta hace un instante, bajo esta sangre que no saldrá jamás de mis manos, que hoy mana junto con lágrimas de sus ojos, se secaba la tuya.
······· Aún tengo muchos "todavía". ¿Estás dispuesto a conocerlos? Yo ya no tengo más alma para vender. He destruido ya suficiente; sólo quiero parar.

viernes, 5 de febrero de 2010

Amante golondrina

······· Estoy aquí, en esta aridez de sueños que puedan compartirse; pero aún así me lo han susurrado tus ojos: el amor es la llave que abre todas las puertas. Sin embargo debo decirte que lo siento, que he perdido esa llave, que hoy mi cuerpo se ha disfrazado de aldaba en el vacío y me busco, incesantemente, en otros, en muchos, sin querer hacerlo… Pero me arrastra una tibia inercia hacia el inconformismo crónico, conmigo, con todo. Perdón. No soy tu llave ni podría serlo; y eso me duele como no debiera.
······· Quisiera poder ser aquella que te acurrucara en sus brazos y se entregara sin preguntas a la dulzura del momento; aquella que no maquinara razonamientos inútiles donde debiera guiarla el corazón; pero no lo soy. Ojalá fuera lo suficientemente fuerte para creer que vale la pena luchar por esto; pero me reconozco débil, cansada tras milenarias luchas infructuosas que no vislumbraron nunca una victoria.
······· Si te sirve de consuelo, dejame confesarte que no saldré indemne de esto, de la misma manera en que no se libran, incólumes, los rosales de sus romances con los pájaros. Aún así, los estigmas que dejes en mí no serán un justo pago por mi desidia, por la redacción de este pacto unívoco de amantes golondrina, de conexión efímera y sin cadenas. No, no lo será, pues parezco ser la única que quiere cumplir su parte; pero dejarás tus marcas y florecerán luego en mi cuerpo, en mi piel, en otros nombres.
······· ¿No lo ves? Nadie es imprescindible pero todos somos esenciales; ese amor que hoy escapa con dolor de tus manos, como arena, te construirá mañana un hermoso castillo, uno que será habitado por otro cuerpo, el de aquella definitiva, la que te elija, la que no impugne contratos, la que te ame.


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